Blog El Trompudo

Junio 28, 2007

Cuba Canta Victoria!!

Archivado en: Uncategorized — reyzope @ 2:03 am

La Habana, 20 jun (EFE).- La decisión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU de suprimir el mandato de un relator especial para Cuba constituye una “rotunda, indiscutible e histórica” victoria de la diplomacia cubana, afirmó hoy el canciller, Felipe Pérez Roque.

“Es una decisión que pone fin a la manipulación que durante 20 años se vio en el tema de los derechos humanos contra Cuba bajo instigación y enormes presiones de Estados Unidos”, dijo el titular cubano de Relaciones Exteriores en rueda de prensa.

“Puedo entender el disgusto del régimen de Bush (George W. Bush, presidente de EE.UU.), su sentimiento de frustración” porque, añadió el ministro, “ya no cuentan con el último pretexto con el que justificaban su política de bloqueo contra Cuba”.

“Se han quedado colgados de la brocha y nosotros nos hemos llevado la escalera”, bromeó…

Y nosotros, en este blogcito, lo celebramos a nuestra manera y, porque se nos pega la regalada gana, ahí les ponemos un video de casi una hora sobre lo que significó y sigue significando la Solidaridad Internacional Cubana. Se lo presentamos para subrayar un hecho histórico que fue siempre negado por la Gran Prensa Internacional ”protectora” de la famosa “libertad de expresión”, hablamos de lo que fue la “OPERACIÓN CARLOTA” en Africa : gesto de solidaridad cubana que fue el precursor de las independencias de Angola y Namibia, contra las invasiones racistas y mercenarias de Sudafrica y Pretoria.

El artículo de abajo, de Gabriel García Márquez, fue tomado de la revista Tricontinental, edición 53, de 1977, sólo recoge la primera etapa de la “Operación Carlota”, pues el autor concluye con la derrota de las fuerzas que invadieron a la nación angolana y el inicio de la retirada gradual de las tropas cubanas en 1976, cuando parecía que todo había terminado.

Sin embargo, tal y como habían acordado los presidentes Fidel Castro y Agostinho Neto, un número mínimo de tropas permaneció en Angola para asegurar su soberanía. La situación se fue complicando, nuevamente se intensificó la lucha, otra vez Sudáfrica metió sus manos, de manera que se inició una nueva etapa de la “Operación Carlota”, que no concluyó sino 14 años más tarde, definitivamente derrotados los racistas sudafricanos y pretorianos. Unicamente entonces regresó el último soldado cubano. Era mayo del año 1991.

Es así que Namibia y Angola lograron, al final de toda la Guerra y con la participación de las tropas cubanas de las Fuerzas Armadas Rebeldes, sus verdaderas independencias nacionales. Y fue así, tambien, que el pueblo sudafricano, victima del apartheid, comenzó a vislumbrar su liberación, con un gobierno sudafricano debilitado por sus aventuras militares y su desgaste político.

La Prensa Internacional, nunca habló de esta guerra como lo que fue : guerra de liberación de los pueblos de Angola, Namibia y Sud Africa, ni mucho menos del papel altamente solidario del pueblo cubano…


Video comentado por Piero Gleijeses, profesor de Política Exterior de la Universidad John Hopkins de los Estados Unidos.

USTEDES PUEDEN VER O DESCARGAR LOS DEMAS VIDEOS –”Los Caminos de la Revolución”, del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (7 DVD en total)– AQUÍ, EN ESTE SITIO GOOGLE :

http://www.dailymotion.com/related/1492297/video/xw0j7
_la-solidaridad-internacional


Operación Carlota

POR GABRIEL GARCIA MARQUEZ

Por primera vez en una declaración oficial Estados Unidos reveló la presencia de tropas cubanas en Angola en noviembre de 1975. Calculaba entonces que el envío había sido de 15 mil hombres. Tres meses después, durante una breve visita a Caracas, Henry Kissinger le dijo en privado al presidente Carlos Andrés Pérez: “Cómo estarán de deteriorados nuestros servicios de información, que no nos enteramos de que los cubanos iban para Angola sino cuando ya estaban allí”. En esa ocasión, sin embargo, corrigió que los hombres enviados por Cuba eran sólo 12 mil. Aunque nunca explicó el motivo de aquel cambio de cifras, la verdad es que ninguna de las dos era correcta. En aquel momento había en Angola muchos hombres de tropa y especialistas militares y técnicos civiles cubanos, y eran más de cuantos Henry Kissinger pretendía suponer. Había tantos barcos cubanos anclados en la bahía de Luanda, que el presidente Agostinho Neto, contándolos desde su ventana, sintió un estremecimiento de pudor muy propio de su carácter, “No es justo”, le dijo a un funcionario amigo. “A este paso, Cuba se va a arruinar”.

Es probable que ni los mismos cubanos hubieran previsto que la ayuda solidaria al pueblo de Angola había de alcanzar semejantes proporciones. Lo que sí tuvieron claro desde el primer momento es que la acción tenía que ser terminante y rápida, y que de ningún modo se podía perder.

Los contactos entre la Revolución cubana y el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA) se habían establecido por primera vez y habían sido muy intensos desde agosto de 1965, cuando el Che Guevara participaba en las guerrillas del Congo. El año siguiente estuvo en Cuba el propio Agostihno Neto acompañado por Endo, el comandante en jefe del MPLA que había de morir en la guerra, y ambos se entrevistaron entonces con Fidel Castro. Luego, y por las propias condiciones de la lucha en Angola, aquellos contactos se habían vuelto eventuales. Sólo en mayo de 1975, cuando los portugueses se preparaban para retirarse de sus colonias de Africa, el comandante cubano Flavio Bravo se encontró en Brazzaville con Agostinho Neto, y éste le solicitó una ayuda para transportar un cargamento de armas, y además le consultó la posibilidad de una asistencia más amplia y específica. En consecuencia, el comandante Raúl Díaz Argüelles se trasladó tres meses después a Luanda al frente de una delegación civil de cubanos, y Agostinho Neto fue entonces más preciso aunque no más ambicioso: solicitó el envío de un grupo de instructores para fundar y dirigir cuatro centros de entrenamiento militar.

Bastaba un conocimiento superficial de la situación de Angola para comprender que el pedido de Neto era también típico de su modestia. Aunque el MPLA, fundado en 1956, era el movimiento de liberación más antiguo de Angola, y aunque era el único que estaba implantado con una base popular muy amplia y ofrecía un programa social, político y económico acorde con las condiciones propias del país, era sin embargo el que se encontraba en una situación militar menos ventajosa. Disponía de armamento soviético, pero carecía de personal preparado para manejarlo. En cambio, las tropas regulares de Zaire, bien entrenadas y abastecidas, habían penetrado en Angola desde el 25 de marzo y habían proclamado en Carmona un Gobierno de hecho presidido por Holden Roberto, dirigente del FNLA, y cuñado de Mobutu, y cuyas vinculaciones con la CIA eran del dominio público. En el Oeste, bajo el amparo de Zambia, se encontraba la UNITA, al mando de Jonas Savimbi, un aventurero sin principios que había estado en colaboración constante con los militares portugueses y las compañías extranjeras de explotación. Por último Ias tropas regulares de Africa del Sur, a través del territorio ocupado de Namibia, habían cruzado la frontera meridional de Angola el 5 de agosto, con el pretexto de proteger las presas del complejo hidroeléctrico de Raucana-Caluaqua.

Todas esas fuerzas con sus enormes recursos económicos y militares estaban listas para cerrar en torno a Luanda un círculo irresistible en las vísperas del 11 de noviembre, cuando el ejército portugués abandonara aquel vasto, rico y hermoso territorio donde había sido feliz durante quinientos años. De modo que cuando los dirigentes cubanos recibieron el pedido de Neto, no se atuvieron a sus términos estrictos, sino que decidieron mandar de inmediato un contingente de 480 especialistas que en un plazo de 6 meses debían instalar cuatro centros de entrenamiento y organizar 16 batallones de infantería, así como 25 baterías de mortero y ametralladoras antiaéreas. Como complemento mandaron una brigada de médicos, 115 vehículos y un equipo adecuado de comunicaciones.

Aquel primer contingente se transportó en tres barcos improvisados.

(…)

Como estaba previsto, los instructores cubanos fueron recibidos por el MPLA, y pusieron a funcionar de inmediato las cuatro escuelas de instructores. Una en Delatando, que los portugueses llamaban Salazar, a 300 kilómetros al Este de Luanda; otra en el puerto atlántico de Benguela; otra en Saurino, antiguo Enrique de Carvalho, en la remota y desierta provincia oriental de Lunda, donde los portugueses habían tenido una base militar que destruyeron antes de abandonarla, y la cuarta en el enclave de Cabinda. Para entonces estaban las tropas de Holden Roberto tan cerca de Luanda, que un instructor de artillería cubana les estaba dando las primeras lecciones a sus alumnos de Delantando, y desde el sitio en que se encontraba veía avanzar los carros blindados de los mercenarios. EI 23 de octubre, las tropas regulares de Africa del Sur penetraron desde Namibia con una brigada mecanizada, y tres días después habían ocupado sin resistencia las ciudades de Sa da Bandeira y Moçamedes.

Era un paseo dominical. Los sudafricanos llevaban equipos de casettes con música de fiesta instalados en los tanques. En el Norte, el jefe de una columna mercenaria dirigía las operaciones a bordo de un Honda deportivo, junto a una rubia de cine. Avanzaba con un aire de vacaciones, sin columna de exploración, y ni siquiera debió darse cuenta de dónde salió el cohete que hizo volar el coche en pedazos. En el maletín de la mujer sólo se encontró un traje de gala, un bikini y una tarjeta de invitación para la fiesta de la victoria que Holden Roberto tenía ya preparada en Luanda.

A fines de esa semana los sudafricanos habían penetrado más de 600 kilómetros en territorio de Angola, y avanzaban hacia Luanda a unos 70 kilómetros diarios. El 3 de noviembre habían agredido al escaso personal del centro de instrucción para reclutas de Benguela. Así que los instructores cubanos tuvieron que abandonar las escuelas para enfrentarse a los invasores con sus aprendices de soldados, a los cuales impartían instrucciones en las pausas de las batallas. Hasta los médicos revivieron sus prácticas de milicianos y se fueron a las trincheras. Los dirigentes del MPLA, preparados para la lucha de guerrillas pero no para una guerra masiva, comprendieron entonces que aquella confabulación de vecinos, sustentada por los recursos más rapaces y devastadores del imperialismo, no podía ser derrotada sin una apelación urgente a la solidaridad internacional.

EI espíritu internacionalista de los cubanos es una virtud histórica. Aunque la Revolución lo ha defendido y magnificado de acuerdo con Ios principios del marxismo, su esencia se encontraba muy bien establecida en la conducta y la obra de José Martí. Esa vocación ha sido evidente —y conflictiva— en América Latina, Africa y Asia.

(…)

La posibilidad de que Estados Unidos interviniera de un modo abierto, y no a través de mercenarios y de Africa del Sur, como lo había hecho hasta entonces, era sin duda uno de los enigmas más inquietantes. Sin embargo, un rápido análisis permitía prever que por lo menos lo pensaría más de tres veces cuando acababa de salir del pantano de Vietnam y del escándalo de Watergate, con un presidente que nadie había elegido, con la CIA hostigada por el Congreso y desprestigiada ante la opinión pública, con la necesidad de cuidarse para no aparecer como aliado de la racista, Africa del Sur, no sólo ante la mayoría de los países africanos, sino ante la propia población negra de Estados Unidos, y además en plena campaña electoral y en el flamante año del bicentenario. Por otra parte, los cubanos estaban seguros de contar con la solidaridad y la ayuda material de Ia Unión Soviética y otros países socialistas, pero también eran conscientes de las implicaciones que su acción podría tener para la política de la coexistencia pacífica y la distensión internacional. Era una decisión de consecuencias irreversibles, y un problema demasiado grande y complejo para resolverlo en 24 horas. En todo caso, la dirección del Partido Comunista de Cuba no tuvo más de 24 horas para decidir y decidió sin vacilar, el 5 de noviembre, en una reunión larga y serena. AI contrario de lo que tanto se ha dicho, fue un acto independiente y soberano de Cuba, y fue después y no antes de decidirlo que se hizo la notificación correspondiente a la Unión Soviética. Otro 5 de noviembre como aquél, en 1843, una esclava del ingenio Triunvirato de la región de Matanzas, a quien llamaban la Negra Carlota, se había alzado machete en mano al frente de una partida de “esclavos, y había muerto en la rebelión. Como homenaje a ella, la acción solidaria en Angola llevó su nombre: Operación Carlota.

La Operación Carlota se inició con el envío de un batallón reforzado de tropas especiales, compuesto por 650 hombres. Fueron transportados por avión en vuelos sucesivos durante 13 días desde la sección militar del aeropuerto José Martí, en La Habana, hasta el propio aeropuerto de Luanda, todavía ocupado por tropas portuguesas.

Su misión específica era detener la ofensiva para que la capital de Angola no cayera en poder de las fuerzas enemigas antes de que se fueran los portugueses y luego sostener la resistencia hasta que llegaran refuerzos por mar. Pero los hombres que salieron en los dos vuelos iniciales iban ya convencidos de llegar demasiado tarde, y sólo abrigaban la esperanza final de salvar Cabinda.

(…)

La prensa cubana, por normas de seguridad, no había publicado la noticia de la participación en Angola. Pero como suele ocurrir en Cuba aun con asuntos militares tan delicados como ése, la operación era un secreto guardado celosamente entre 8 millones de personas. EI Primer Congreso del Partido Comunista, que había de realizarse pocas semanas después y que fue una especie de obsesión nacional durante todo el año, adquirió entonces una dimensión nueva.

El procedimiento empleado para formar las unidades de voluntarios fue una citación privada a los miembros de la primera reserva que comprende a todos los varones entre los 17 y los 25 años, y a los que han sido miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Se le citaba por telegrama al Comité Militar correspondiente sin mencionar el motivo de la convocatoria, pero el motivo era tan evidente que todo el que se creyó con capacidad militar se precipitó sin telegramas previos ante su comité respectivo, y mucho trabajo costó impedir que aquella solicitud masiva se convirtiera en un desorden nacional.

Hasta donde lo permitió la urgencia de la situación, el criterio selectivo fue bastante estricto. No sólo se tomaron en cuenta la calificación militar y las condiciones físicas y morales, sino también los antecedentes de trabajo y la formación política. A pesar de ese rigor, son incontables los casos de voluntarios que lograron burlar los filtros de selección. Se sabe de un ingeniero calificado que se hizo pasar por chofer de camión, de un alto funcionario que logró pasar como mecánico, de una mujer que estuvo a punto de ser admitida como soldado raso. Se sabe de un muchacho que se fue sin permiso de su padre, y que más tarde se encontró con él en Angola, porque también su padre se había ido a escondidas de la familia. En cambio, un sargento de 20 años no consiguió que lo mandaran por ningún medio, y sin embargo tuvo que soportar con el machismo herido, que mandaran a su madre, que es periodista, y a su novia, que es médico. Algunos delincuentes comunes, desde la cárcel, pidieron ser admitidos, pero ninguno de esos casos fue contemplado.

(…)

Durante nueve meses, la movilización de recursos humanos y materiales fue toda una epopeya de temeridad. Los decrépitos Britannia remendados con frenos del Illushin 18 soviético mantuvieron un tráfico constante y casi inverosímil. Aunque su peso de despegue normal es 185 mil libras, llegaron a volar muchas veces con 194 mil, lo cual se sale de todas las tablas. Los pilotos, cuyas horas normales de vuelo deben ser 75 al mes, alcanzaron a volar más de 200. En general, cada uno de los tres Britannia en servicio llevaba dos tripulaciones completas que se turnaban durante el vuelo. Pero un solo piloto recuerda haber estado en su asiento hasta 50 horas en un viaje de ida y vuelta, con 43 horas de vuelo efectivo. “Hay momentos en que uno está tan cansado que ya no se puede cansar más”, ha dicho sin pretensiones de heroísmo. En aquellas condiciones debido a las diferencias de horas, los pilotos y las azafatas habían perdido la cuenta del tiempo, y su única orientación eran las solicitudes del cuerpo: comían sólo cuando tenían hambre y dormían sólo cuando tenían sueño.

La ruta de La Habana a Luanda es desamparada y desierta. A la altura de crucero de Ios Britannia, que es entre 18 mil y 20 mil pies, la información sobre vientos es inexistente en estos tiempos del Jet. Los pilotos salían en cualquier sentido sin saber cuál era el estado de la ruta, volando a alturas indebidas para economizar combustible, y sin la menor idea de cuáles serían las condiciones al llegar. Entre Brazzaville y Luanda, que era el tramo más peligroso, no tenían aeropuerto alterno. Además los militares viajaban con las armas cargadas, y se transportaban explosivos sin cajas y proyectiles sin thermos para reducir la carga.

(…)

El transporte marítimo no fue menos dramático. En los dos últimos barcos para pasajeros, de 4 mil toneladas cada uno, se adaptaron como dormitorios todos los espacios libres, y se improvisaron letrinas en el cabaret, los bares y los corredores. Su cupo normal de 226 pasajeros se triplicó en algunos viajes. Los buques de carga para 800 personas llegaron a transportar más de mil pasajeros con carros blindados, armamentos y explosivos. Fue necesario adaptar cocinas de campaña en las bodegas de carga y en los alones. Para economizar agua se usaban platos desechables y en vez de vasos se utilizaron recipientes de yogurt.

Los tanques de lastre se usaban para el aseo y se adaptaron en cubierta unas 50 letrinas que se descargaban por la borda. Las máquinas cansadas de los barcos más viejos empezaban a resistirse al cabo de seis meses de rendimiento excepcional. Ese fue el único motivo de exasperación para los primeros repatriados, cuyo ansiado regreso se retrasó varios días porque al Vietnam Heroico se le tupían los filtros. Las otras unidades del convoy se veían forzadas a esperarlo, y alguno de sus pasajeros comprendió entonces al Che Guevara cuando afirmó que la marcha de una guerrilla está determinada por el hombre que menos avanza. Aquellos obstáculos parecían más angustiosos en esa época, porque los barcos cubanos eran objeto de toda clase de provocaciones por destructores norteamericanas que los asediaban durante días enteros, y los aviones de guerra los fotografiaban y hostigaban con vuelos rasantes.

A pesar de las duras condiciones de aquellos viajes de casi veinte días, no se presentó ningún problema sanitario grave. En los 42 viajes que se hicieron durante los seis meses de la guerra, los servicios médicos de a bordo no tuvieron que hacer sino una operación de apendicitis y otra de hernia, y sólo tuvieron que combatir un brote diarreico provocado por una carne enlatada. En cambio, hubo que controlar una epidemia más difícil, que era la de los tripulantes que a toda costa querían quedarse peleando en Angola. Uno de ellos, oficial de la reserva, se procuró como pudo un uniforme verde oliva, desembarcó confundido con la tropa, y consiguió quedarse de contrabando. Fue uno de los buenos oficiales de información que se destacaron en la guerra. Por otra parte, la ayuda material soviética, que entraba por distintos canales requería la llegada constante de personal calificado para manejar y enseñar a manejar armas nuevas y equipos complejos que todavía eran desconocidos para los angolanos. El jefe del Estado Mayor cubano en persona se trasladó a Angola a fines de noviembre. Todo parecía entonces admisible, menos perder la guerra.

Sin embargo, la verdad histórica es que estaba a punto de perderse. En la primera semana de diciembre la situación era tan desesperada, que se pensó en la posibilidad de fortalecerse en Cabinda y salvar una cabeza de playa en torno a Luanda para iniciar la evacuación. Para colmo de angustias, aquella perspectiva sombría se presentaba en el peor momento, tanto para los cubanos como para los angolanos. Los cubanos se preparaban para el Primer Congreso del Partido, entre el 17 y el 22 de diciembre, y sus dirigentes eran conscientes de que un revés militar en Angola era un golpe político mortal. Por su parte, los angolanos se preparaban para la inminente conferencia de la OUA, y hubieran querido asistir con una posición militar más propicia para inclinar a su favor a la mayoría de los países africanos.

Las adversidades de diciembre se debían en primer lugar al tremendo poder de fuego del enemigo, que para esa fecha había recibido ya de Estados Unidos más de 50 millones de dólares de ayuda militar. Se debía en segundo lugar al retraso con que Angola pidió la ayuda cubana, y a la lentitud forzosa en el transporte de los recursos. Y se debía en último término a las condiciones de miseria y retraso cultural que dejó en Angola medio milenio de colonialismo sin alma. Más que los dos primeros, fue este último punto el que creó las dificultades mayores para la integración decisiva entre los combatientes cubanos y el pueblo armado de Angola.

(…)

Era una guerra atroz, en la cual había que cuidarse tanto de los mercenarios como de las serpientes, y tanto de los cañones como de los caníbales. Un comandante cubano en pleno combate, cayó en una trampa de elefantes. Los africanos negros, condicionados por su rencor atávico contra los portugueses, fueron hostiles en un principio a los cubanos blancos. Muchas veces, sobre todo en Cabinda, los exploradores cubanos se sentían delatados por al telégrafo primitivo de los tambores de comunicación, cuyo tam tam se escuchaba hasta 35 kilómetros a la redonda. Por su parte, los militares blancos de Africa del Sur, que disparaban contra las ambulancias con cañones 140, echaban cortinas de humo en el campo de batalla para recoger a sus muertos blancos, pero dejaban a los negros a disposición de los buitres. En la casa de un ministro de la UNITA que vivía con el confort propio de su rango, los hombres del MPLA encontraron dentro de un refrigerador las vísceras sobrantes y varios frascos con la sangre congelada de los prisioneros de guerra que se habían comido.

A Cuba no llegaban sino malas noticias. El 11 de diciembre, en Hengo, donde se estaba lanzando una fuerte ofensiva de las FAPLA contra los invasores de Africa del Sur, un carro blindado de Cuba con cuatro comandantes a bordo se aventuró por un sendero donde ya los zapadores habían detectado algunas minas. A pesar de que antes habían pasado cuatro carros ilesos, los zapadores advirtieron al blindado que no tomara esa ruta cuya única ventaja era ganar unos minutos que por lo demás no parecían necesarios. Apenas entró en el sendero el carro fue lanzado al aire por una explosión. Dos comandantes del batallón de tropas especiales quedaron heridos de gravedad. El comandante Raúl Díaz Argüelles, comandante general de las operaciones internacionalistas en Angola, héroe de la lucha contra Batista y un hombre muy querido en Cuba, quedó muerto en el acto. Fue una de las noticias más amargas para los cubanos, pero no había de ser la última de aquella mala racha. Al día siguiente ocurrió el desastre de Catofe, tal vez el más grande revés de toda la guerra. Ocurrió así: una columna sudafricana había logrado reparar un puente sobre el río Nhia con una rapidez impresionable, había atravesado el río amparada por la niebla del amanecer, y había sorprendido a los cubanos en la retaguardia táctica. El análisis de ese revés demostró que se debió a un error de los cubanos. Un militar europeo con mucha experiencia en la Segunda Guerra Mundial, consideró que aquel análisis era demasiado severo, manifestó más tarde a un alto dirigente cubano: “Ustedes no saben lo que es un error de guerra”. Pero para los cubanos lo era, y muy grave, a sólo cinco días del Congreso del Partido.

(…)

EI 22 de diciembre, en el acto de clausura del Congreso del Partido, Cuba reconoció por primera vez de manera oficial que había tropas cubanas luchando en Angola. La situación de la guerra continuaba siendo incierta. Fidel Castro, en el discurso final, reveló que los invasores de Cabinda habían sido aplastados en 72 horas, que en el Frente Norte, las tropas de Holden Roberto, que se encontraban a 25 kilómetros de Luanda el 10 de noviembre, habían tenido que retroceder a más de 100 kilómetros, y que las columnas blindadas de Africa del Sur, que en menos de 20 días habían avanzado 700 kilómetros fueron frenadas a más de 200 kilómetros de Luanda y no habían podido avanzar más. Fue una información reconfortante y rigurosa, pero todavía estaba muy lejos de la victoria. Mejor suerte tuvieron los angolanos el 12 de enero en la conferencia de la OUA, reunida en Addis Abeba. Unos días antes, las tropas al mando del comandante cubano Víctor Schueg Colás, un negro enorme y cordial que antes de la Revolución había sido mecánico de automóviles, expulsaron a Holden Roberto de su ilustre capital de Carmona, ocuparon la ciudad, y pocas horas después tomaron la base militar de Negage. La ayuda de Cuba llegó entonces a ser tan intensa, que a principios de enero había 15 barcos cubanos navegando al mismo tiempo hacia Luanda. La ofensiva incontenible del MPLA en todos los frentes, volteó para siempre la situación a su favor. Tanto, que a mediados de enero adelantó en el Frente Sur las operaciones de ofensiva que estaban previstas para abril. Africa del Sur disponía de aviones Camberra, y Zaire operaba con Mirages y Fiat. Angola carecía de aviación, porque los portugueses destruyeron las bases antes de retirarse. Apenas si podía servirse de unos viejos DC-3 que los pilotos cubanos habían puesto en servicio, y que a veces tenían que aterrizar de noche cargados de heridos en pistas apenas alumbradas con mechones improvisados, y llegaban al lugar de destino con bejucos y guirnaldas de flores de la selva enredadas en las ruedas. En cierto momento, Angola dispuso de una escuadrilla de Migs 17 con su respectiva donación de pilotos cubanos, pero fueron considerados como reserva del alto mando militar y sólo habrían sido usados en la defensa de Luanda.

A principios de marzo, el Frente Norte quedó liberado con la derrota de los mercenarios ingleses y gringos que la CIA reclutó de trasmano a última hora en una operación desesperada. Todas las tropas, con su estado mayor en pleno, fueron concentradas en el Sur.

El ferrocarril de Benguela había sido liberado, y la UNITA se desintegraba en tal estado de desorden que un cohete del MPLA, en Gago Cutinho desbarató la casa que Jonas Savimbi había ocupado hasta una hora antes.

Desde mediados de marzo las tropas de Africa del Sur iniciaron la desbandada. Debió ser una orden suprema, por temor de que la persecución del MPLA continuara a través de la sometida Namibia y llevara la guerra hasta el mismo territorio de Africa del Sur. Aquella posibilidad habría contado sin duda con el apoyo de toda el Africa negra y de la gran mayoría de los países de las Naciones Unidas contrarios a la discriminación racial. Los combatientes cubanos no lo pusieron en duda cuando se les ordenó trasladarse en masa al Frente Sur. Pero el 27 de marzo, cuando los sudafricanos en fuga atravesaron la frontera y se refugiaron en Namibia, la única orden que recibió el MPLA fue ocupar las presas abandonas y garantizar el bienestar de los obreros de cualquier nacionalidad.

El primero de abril, a las 9:15 de la mañana, la avanzada del MPLA al mando del comandante cubano Leopoldo Cintras Frías, llegó hasta la presa de Raucana, aI borde mismo de la cerca de alambre de gallinero de la frontera. Una hora y cuarto después el gobernador sudafricano de Namibia, general Ewefp, acompañado por otros dos oficiales de su ejército, pidió autorización para atravesar la frontera e iniciar las conversaciones con el MPLA. EI comandante Cintras Frías los recibió en una barraca de madera construida en la franja neutral de 10 metros que separa los dos países, los delegados de ambos bandos con sus respectivos intérpretes se sentaron a discutir en torno a una larga mesa de comedor. El general Ewefp, un cincuentón rechoncho y calvo, representó lo mejor que pudo una imagen de hombre simpático y de mucho mundo, y aceptó sin reservas las condiciones del MPLA. EI acuerdo demoró dos horas. Pero la reunión demoró más, porque el general Ewefp hizo traer para todos un almuerzo suculento preparado del lado de Namibia, y mientras almorzaban hizo varios brindis con cerveza y contó a sus adversarios cómo había perdido el meñique de la mano derecha en un accidente de tránsito.

A fines de mayo Henry Kissinger visitó en Estocolmo al primer ministro sueco Olof Palme, y al salir de la visita declaró jubiloso para la prensa mundial que las tropas cubanas estaban evacuando a Angola. La noticia, según se dijo, estaba en una carta personal que Fidel Castro le había escrito a Olof Palme. El júbilo de Kissinger era comprensible, porque el retiro de las tropas cubanas le quitaba un peso de encima ante la opinión de Estados Unidos, agitada por la campaña electoral.

La verdad es que en esa ocasión Fidel Castro no le había mandado ninguna carta a Olof Palme. Sin embargo, la información de éste era correcta aunque incompleta. En realidad, el programa del retiro de las tropas cubanas de Angola había sido acordado por Fidel Castro y Agostinho Neto en su entrevista del 14 de marzo en Conakry, cuando ya la victoria era un hecho. Decidieron que el retiro sería gradual, pero que en Angola permanecerían cuantos cubanos fueran necesarios y por el tiempo que fuera indispensable para organizar un ejército moderno y fuerte, capaz de garantizar en el futuro la seguridad interna y la independencia del país sin ayuda de nadie.

De modo que cuando Henry Kissinger cometió la infidencia de Estocolmo ya habían regresado a Cuba más de 3 mil combatientes de Angola, y muchos otros estaban en camino. También el retorno trató de mantenerse en secreto por razones de seguridad. Pero Esther Lilia Díaz Rodríguez, la primera muchacha que se fue y una de las primeras que volvieron por avión, tuvo una prueba más del ingenio de los cubanos para saberlo todo. Esther había sido concentrada para el chequeo médico de rigor en el Hospital Naval de La Habana antes de informar a la familia de su regreso. Al cabo de 48 horas fue autorizada para salir y tomó un taxi en la esquina que la llevó a su casa sin ningún comentario, pero el chofer no quiso cobrarle el servicio porque sabía que ella regresaba de Angola. “¿Cómo lo supiste?”, le preguntó Esther, perpleja. El chofer contestó: “Porque ayer te vi en la terraza del Hospital Naval, y ahí sólo están los que regresan de Angola”.

Yo llegué a La Habana por esos días y desde el aeropuerto tuve la impresión definida de que algo muy profundo había ocurrido en la vida cubana desde que estuve allí la última vez, un año antes. Había un cambio indefinible pero demasiado notable no sólo en el espíritu de la gente sino también en la naturaleza de las cosas, de los animales y del mar, y en la propia esencia de la vida cubana. Había una nueva moda masculina de vestidos enteros de tela ligera con chaquetas de manga corta. Había novedades de palabras portuguesas en la lengua callejera. Había nuevos acentos en los viejos acentos africanos de la música popular. Había discusiones más ruidosas que de costumbre en las colas de las tiendas y en los autobuses atestados, entre quienes habían sido partidarios resueltos de la acción en Angola y quienes apenas entonces empezaban a comprenderla. Sin embargo, la experiencia más interesante, y rara, era que los repatriados parecían conscientes de haber contribuido a cambiar la historia del mundo, pero se comportaban con la naturalidad y la decencia de quienes simplemente habían cumplido con su deber.

En cambio, tal vez ellos mismos no eran conscientes de que en otro nivel, tal vez menos generoso pero también más humano, hasta los cubanos sin demasiadas pasiones se sentían compensados por la vida al cabo de muchos años de reveses injustos. En 1970, cuando falló la zafra de los 10 millones, Fidel Castro pidió al pueblo convertir la derrota en victoria. Pero en realidad, los cubanos estaban haciendo eso desde hacía demasiado tiempo con una conciencia política tenaz y una fortaleza moral a toda prueba. Desde la victoria de Girón, hacía más de 15 años, habían tenido que asimilar con los dientes apretados el asesinato del Che Guevara en Bolivia y el del presidente Salvador Allende en medio de la catástrofe de Chile, y habían padecido el exterminio de las guerrillas en América Latina y la noche interminable del bloqueo, y la polilla recóndita e implacable de tantos errores internos del pasado que en algún momento los mantuvieron al borde del desastre. Todo eso, al margen de las victorias irreversibles pero lentas y arduas de la Revolución, debió crear en los cubanos una sensación acumulada de penitencias inmerecidas. Angola les dio por fin la gratificación de la victoria grande que tanto estaban necesitando…

BLOG EL TROMPUDO, REVISANDO LA HISTORIA, PARA QUE NO NOS DEN PAJAS…


Comment posted by Anonymous
at 6/29/2007 9:23:00 PM
un poco equivocado con el blog, pero les queria decir q el 24 de julio sera la graduacion tercera de medicos de la Esc.latinoamerica d ciencias medicas de la habana en donde van mas de 125 salvatruchos sumando ya mas de 300 que con muchas dificultades y tropiezos estan tratando de incorporandose al sistema controversial de aca, asi que bienvenidos los nuevos medicos y saludos a cuba, que va y es la esperanza q otro mundo es posible en esta nuestra casa : la tierra
ademas el 26 de julio celebran el asalto al cuartel moncada inicio de la revolucion

Comment posted by Anonymous
at 6/29/2007 7:21:00 PM
Pero si ponemos los pies en la tierra y pensamos que de parte de Arena buscar alianzas para fortalecerse en el 2009, es una medida tomada muy a tiempo para su conveniencia, a diferencia de lo que dicen los grupos de izquierda, Dada Irezi dice que el CD no va a ser cola de león,… puta está cabrón, o sea que primero esta su orgullo de grupito sobre lo que conviene al pueblo, no le importa quedar de mierda de león en las elecciones pero sentirse el reicito de su partido de intelectuales,que prefiere ser cabeza de ratón dice el cabeza de camarón.
La verdad y con el perdón de todos aquellos izquierdistas de corazón, !!!LA ESTA CAGANDO BIEN TEMPRANITO!!!.
Si ahora la izquierda no toma una posición madura y se une en un proyecto de nación vergón y une la campaña, la propaganda pues,… con su compermisito…. estamos valiendo verga y despues que no digan que es el pueblo el pendejo, si lo único que vemos y oimos son pendejadas.

Comment posted by Anonymous
at 6/29/2007 12:20:00 PM
PUTA QUE VERGON.. DIGANLE A FIDEL O A CUALQUIER OTRO CUBANO VERGON QUE LES REGALE UNPOQUITO DE DIGNIDAD A ESTOS CEROTES ARENARCOS HIJOS DE LA GRAN PUTA!!!!
PUTA RECERTOES SABEN QUE ANDAN PIDIENDOLES ARENA AL PCN Y AL PDC QUE NO PRESENTEN CANDIDATOS PARA QUE GANE ARENA JAJAJA NO VEN? ES EL GRAN MIEDO QUE TIENEN DE PERDER LOS HIJOSDELAGRANPUTA!! OJALA QUE LOS PENDEJOS DE ESO PARTIDOS SI SUS TATA LOS OBLIGAN A ESO QUE POR DIGNIDAD VOTEN POR EL FRENTE QUE NO VAYAN A SER TAN PENDEJOS DE VOTAR POR ARENA!!!!!!

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at 6/28/2007 10:26:00 PM
Con esos webos y determinacion saquemos a estos cabrones areneros del poder.Que se acaben tantos anos de humillacion,narcotrafico,mentiras y nepotismo.Tiene sumido a este paicito en una gran pesadilla. Es tiempo que esto se acabe . Hagamole webos y mandemolos a la mierda.

Comment posted by Anonymous
at 6/28/2007 8:30:00 PM
PUTA, ASI LE ARDA COMO CHILE EN EL CULO A TODOS LOS PAISES COLONIZADORES SAQUEADORES, CUBA ES VERGONA Y SU GENTE EL VERDADERO EJEMPLO DE UN REVOLUCIONARIO INTERNACIONALISTA.
DÉCADAS HAN PASADO Y CON TODOS SUS ACIERTOS Y ERRORES CUBA CAMINA.
DE TODOS LOS PAISES COMUNISTAS QUE HAN DADO LAS NALGAS AL MERCANTILISMO, A LA RENOVACIÓN ECONÓMICA INTRODUCIENDO EL NEOLIBERALISMO, CUBA LO HA HECHO CON PRUDENCIA, AGUANTANDO TODA LA MIERDA QUE LE HAN TIRADO, LOS BLOQUEOS, LAS CALUMNIAS,LAS BURLAS, LA RETIRADA DEL APOYO DE PERSONAJES Y GOBIERNOS, PORQUE LA FUERZA DE CUBA Y LOS CUBANOS PARA SER EL ENEMIGO ETERNO DEL IMPERIALISMO Y NO DECAER, LA VERDAD NO SE PUEDE EXPRESAR EN PALABRAS. Y ALLÍ ESTÁ AHORA RECOGIENDO LA COSECHA, DE PIE, ORGULLOSA Y DIGNA, SALIENDO TRINFANTE DE OTRA BATALLA.
!!!VIVA CUBA CHINGAO!!!

Comment posted by ME O SE SEA YO MISMO
at 6/28/2007 12:04:00 PM

Hay una frase muy famosa que mas o menos indica la historia sobre Angola y los Cubanos:

ANGOLA LLAMO
Y CUBA RESPONDIO.

EN ESOS TIEMPOS, MIENTRAS TODOS LOS PAISES EUROPEOS HABIAN SANSIONADO A SUD AFRICA POR LA PRACTICA DEL APARTHEID,

LOS GRINGOS AUN MANTENIAN UNA RELACIONES CON EL GOBIERNO DE PRETORIA

LA HISTORIA DE SUDAFRICA ES SUPER IMPORTANTE DEBE SER ESTUDIADA MUY A FONDO PARA CONOCER CONTRA QUE PELEARON LOS CUBANOS

LA MAS FAMOSA DE LAS BATALLAS EN ANGOLA ES LA DE CUITO CANABALE

LOS CUBANOS SACARON CORRIENDO A LOS RACISTAS SUD AFRICANOS

CUALQUIER ANGOLANO QUE USTEDES CONOZCAN LES DIRAN QUE CUBA Y ANGOLA SON DOS PUEBLOS HERMANOS

Y LA HISTORIA NO SOLO ES SOBRE LA PARTICIPACION EN ESA GUERRA TAMBIEN HAY UNA RELACION HISTORICO CULTURAL

MUCHOS MUSICOS CUBANOS VIVIERON EN ANGOLA Y LES PROYECTARON LA MUSICA CUBANA A LOS ANGOLANOS MEZCLANDO LO APRENDIDO Y LO REGIONAL

VIVA CUBA!!!!

Comment posted by Anonymous
at 6/28/2007 11:23:00 AM
Achís, y eso de atentar contra representantes de gobiernos extranjeros no se llama TERRORISMO?

Ahí vemos bien quienes han sidos los eternos terroristas de siempre.

Hacé lo que yo digo, pro no hagás lo que yo hago, tal parece ser el proverbio utilizados por ellos!

Y tanto que hablan de democracia y otras hierbas…con eso quedan mal parados!

Comment posted by Anonymous
at 6/28/2007 11:18:00 AM
Confirma la CIA que contrató a la mafia para asesinar a Fidel Castro
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) planeó asesinar al presidente cubano, Fidel Castro, a inicios de los años 60 con dos de los mafiosos más buscados de la época, a quienes pagaría 150 000 dólares, corroboran documentos divulgados este martes en Estados Unidos.

El texto, difundido por el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, forma parte de las 693 páginas recién desclasificadas por la Agencia, denominadas “Joyas de la Familia”, en las cuales queda en evidencia casi un cuarto de siglo de violaciones de la propia carta constitucional de ese servicio de espionaje, reporta Prensa Latina.

La noticia sobre el plan de atentado circuló en la prensa estadounidense en 1971, pero no es hasta ahora que se confirma. Según uno de los memorandos, el funcionario de la CIA Richard Bisell contactó en agosto de 1960 al coronel Sheffield Edwards, para determinar si la Oficina de Seguridad de la Agencia disponía de alguien que pudiera asesorar en una misión delicada “de tipo gansteril”.

“El objetivo era Fidel Castro”, precisa el documento, que en uno de sus puntos aclara que el plan era extremadamente delicado por lo que solo un grupo pequeño fue informado.

Robert Maheu, una fuente segura de la Oficina de Seguridad, sugirió el nombre de Johnny Roselli, un miembro de la mafia, quien dijo estar dispuesto a presentar a un amigo suyo nombrado Sam Gold, vinculado a “gente cubana”.

Gold, cuya verdadera identidad era Momo Salvatore Giancana, y otro individuo, Joe, a la postre el conocido mafioso Santos Traficante, estaban en la lista de los 10 hombres más buscados por el Fiscal General de Estados Unidos, precisa el documento.

Comment posted by El Porky
at 6/28/2007 10:54:00 AM
Puchica, esos cipotes cubanos si tuvieron coyoles para ir a darse verga contra un ejercito mercenario con tecnologia militar bien superior, claro que a estos últimos lo que les faltaba era los ideales que empujan al soldado a triunfar.

No me gusta mucho el aspecto militar de esa operación –aunque comprendo que era muy necesario–. Creo que lo que más me llama la atención es el aspecto humanitario de la operación : médicos, profesores, ingenieros, etc.

El “fusil y el médico”, como dice el profesor de esa universidad gringa. Dos vertientes de lo que fue la solidaridad en Asia, AL y Africa.

Y qué decir de los aviones cubanos repletos de médicos y medicamentos, retornados por la tunka Saca y los demas secuaces -ni los dejaron aterrizar-, cuando ocurrieron las catastrofes naturales en El Salvador? Lo que creo es que ARENA le teme al EJEMPLO cubano, le teme a lo que el pueblo de El Salvador hubiera podido tener como simpatía con los médicos cubanos.

Puta, pero ni Honduras ni Guatemala -aunque en Guatemala hubo guerra y guerrillas- han tenido miedo de los médicos cubanos.

Parece ser que aquí en esta Hacienda Privada Arenera, vivimos en la época de la Guerra Fria, o en la época Medieval : la derecha no evoluciona, sino todo lo contrario : para atras, como el cangrejo!

Así estamos, bien jodidos y comiendo mierda!

Vale verga!

Comment posted by El Chele Vara
at 6/28/2007 10:40:00 AM
Para el que me antecede:

Si no sabemos nada de todo esto es porque la prensa internacional asi lo quiere.

Si no hubiera sido por esa expedicion solidaria con Angola y Namibia, creo que Sud Africa Racista se hubiera apoderado de todo el sur de Africa.

Y eso que los Trompudos no mencionan que Sud Africa fue armada, incluso a nivel nuclear, por Israel, porque Israel tambien tenia intereses en los diamantes y recurso de Angola, Namibia, El Congo Belga y otros paises. Pero aún así los cubiches les metieron tremenda verga por el ano.

Lamento mucho la muerte de esos miles de patriotas cubanos, jovenes que se fueron a dar verga contra el racismo y el imperialismo. Tambien lamento la muerte de muchos del pobre y heroico pueblo angolano.

Esuesverga! Vamos todos los pueblos del mundo a solidarizarnos entre nosotros!

El Chele Vara

Comment posted by Carlos Rodas
at 6/28/2007 9:50:00 AM
Trompudos:

Buena película, buen artículo de García Marquez.

Bueno, yo no sabía nada de la participación de Cuba por la independencia de esos pueblos africanos.

Me gustó mucho la participación de ese profesor de esa universidad américana.

Se ganaron un 10!

Comment posted by Carlos Trio
at 6/28/2007 4:35:00 AM
Me uno a la celebracion cubana!

Ese era uno de los pretextos favoritos para atacar al pueblo cubano… se les acabo la paja!

Mientras Cuba envia medicos a auxiliar miles de personas… Estados Unidos lleva (al momento de escribir este comentario) 66,602 victimas civiles en irak. ¿Quién viola los derechos humanos?

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